
Miró hacia atrás y ya no había nadie, pero seguía corriendo. El terror que sentía, por que era terror... no miedo, la hacia seguir corriendo sin tomar en cuenta el dolor de sus piernas, que parecían ser atravesadas por cientos de agujas, ni el pecho que le quemaba como llamaradas con cada respiración la hacia detenerse. Pasaba veloz frente a las caras extrañadas de la gente en la calle, que no entendían su apuro. Porque a pesar de que corría como una verdadera atleta, sus ropas no parecían ser las correctas.
Corría y en las esquinas siquiera miraba a los lados... pasaba como si nada mas existiera, y los autos frenaban rabiosos, y las bocinas sonaban pegadas un tras otra.
Volvió a mirar atrás e igual que la vez anterior, nada ni nadie la perseguía, fue entonces cuando se dio cuenta de que no recordaba de que escapaba, pero no se detuvo. Solo dos minutos y tres cuadras después comenzó a disminuir la velocidad hasta detenerse justo frente a la estación de trenes.
La gente la pasaba a llevar mientras ella miraba el suelo, como tratando de leer la respuesta ahí abajo. El sudor le corría a ríos y su respiración aun no se calmaba, todavía jadeaba como un perro a pleno sol.
¿Por que? ¿Por que no puedo recordar? Aun mirando de reojo de cuando en cuando desde donde venia, sin convencerse de que nada la perseguía.
Un hombre ya mayor que pasaba a su lado, se dio cuenta de su confusa mirada y le pregunto si necesitaba ayuda, ella no contesto y solo dejo de mirar el suelo para cambiarlo por la cara del hombre, pero aun sin escucharlo. - Señorita, ¿Necesita que la ayu... SSSHHHT! No recuerdo!! Grito ella, haciendo un movimiento con su mano. El hombre subió las cejas y dio media vuelta.
Siempre me pasa lo mismo - se recriminaba - mi padre siempre me decía: Eres tan torpe!... Lo olvidas todo, un día te vas a olvidar de respirar y te vas a morir.
Tenia razón!... Soy una entupida!! No puedo recordar nada, no se nada de nada. Esta vida de mierda que tengo no vale nada Ni siquiera puedo recordar algo tan obvio. Por que? Todo esta mal... todo esta mal... TODO ESTA MAAL!! - Grito, haciendo girar a toda la gente que estaba ahí cerca.
Se tomaba la cabeza y comenzó a llorar. Por que estoy sola?? - Volvió a gritar. Soy una entupida, por eso estoy sola... PORQUE??? - volvió a gritar, esta vez mas fuerte y desgarrado como dañándose la voz.
Después del último grito, dejo de escuchar voces, dejo de escuchar a los autos, los pasos, el viento, las bocinas... Nada... Todo quedo en un silencio imposible. Levanto la cabeza y ya no había nadie, ni nada... todo parecía muerto, inanimado, seco.
Con la boca entreabierta, lo único que hacia era mirar hacia donde se perdía el fin de la calle, siempre hacia adelante. Ya no lloraba, ni se movía. Estaba perdida... a punto de morir, de secarse al igual que el resto. Cuando parecía que desaparecería o se convertiría solo en un trozo de carne muerta equilibrada en dos patas, un escalofrío recorrió desde su nuca hacia abajo y sintió los pies fríos.
Terror es lo que sintió, no era miedo, era terror. Y quiso escapar. Comenzó a correr, como nunca había corrido, al menos que ella lo recordara. Las lagrimas corrían hacia atrás por la velocidad humedeciéndole las orejas y sus uñas le hacían daño en las palmas de tanto empuñar las manos.
Era terror lo que sentía.
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