Niña de 7 años violada por su padrastro en Conchalí, menor de iniciales P.A.A.R. de 14 años, mata a joven por resistirse a asalto; banda de skinheads irrumpe en casa de jovenes punks y los golpèan con cadenas y palos en la comuna de Villa Alemana; menor de 12 años es detenido como el autor de apedreo de autos en la Costanera Sur; niña ataca a compañera en el liceo 1 de niñas de Valparaiso con cartonero; carabinero muerto en San Bernardo producto de la conmemoración del "Día del Joven combatiente"... y sigue.
El otro día sentado con mi papá frente al televisor, me entró una mezcla de pena y rabia tan grande... es el efecto típico en todo caso de las noticias... tanto odio, tanta desesperanza, tanta oscuridad. Y hay una respuesta común del cuerpo, del espíritu y la mente: primero sentí rabia, ira, impotencia, "...que ganas de agarrar a estos weones a palos...!!, "la única solucion que veo, le comentaba a mi papá, es que se echen a toos estos mal nacidos...!! Luego estas emociones y sentimientos mutan, gracias al paso de los segundos y al filtro de la razón, en una pena enorme, en una desesperanza y una desilusión que lo inunda todo: "Dios mío... porqué tenemos que ser así los hombres??", "Porqué nos odiamos tanto?... Porqué?" Y luego, suele venir la conformidad, el consuelo o la esperanza... y siendo sinceros, a la luz de lo que es hoy el mundo, y como ha sido desde siempre, corrupto por "el tener", "tener cosas", "tener poder", "tener la razón", etc, es bastante difícil ser optimista y tener esperanza, y solo queda esperar que ese mundo oscuro no nos toque y pedir por aquellos que si les toca. Pero como este blog, se trata sobre el SI, y como Dios puso a mi lado a mi hermana llena de sabiduría, llegaron a mis oidos y a mi corazón palabras, más que de consuelo y de esperanza, palabras de trunfo:
"Piensan otros que la miseria no acaba por culpa de los malos.
Desde un principio ellos cobran esta culpa. Con el hacha o el veneno, con la hoguera o la guillotina, con la fulminación eléctrica.
Muchos reputados malos son menos feroces que ellos.
Sin la benignidad de la naturaleza, que todo lo disuelve y transfigura, la obra de éstos que se juzgan buenos rebasaría de la atmósfera. No habría montañas tan altas como las levantadas con los huesos de los malos; no habría ya sitio en el orbe donde apilar o enterrar tantos escombros humanos.
La maldad, empero, continúa. Ni la exterminarán, aunque conviertan el mundo en una cárcel y aunque enrojezcan con su bondad los mares.
Antes, pues, que poner tanto apremio en cobrar culpas, averiguad si es mayor la maldad del que sepulta vivos o la del que se pudre en la prisión; la del que arma la horca o la del ahorcado.
Mas los buenos que no matan y no roban, también tienen su parte.
Ellos ven la interminable caravana de la almas sedientas de placer. Ven como ahonda en el arenal el pozo de cada vida., en busca del agua que aplaca la gran sed. Y no ponen el agua que redime al alcance de las bocas cuya avidez hace llorar.
Pero hay quien sabe del manantial, sabe lo que todos buscan, sabe de la caravana que pasa junto a los buenos y sigue con su gran sed por el inmenso arenal.
Después de la última posta, cuando las horas del camello no andan, cuando el viajero se echa al suelo, y las arenas lo cubren, y la caravana sigue... hay quien todo lo mira. Y ve al malo, con el martirio que encubrió su falsa dicha; y ve al supuesto bueno, ahito de placer disimulado con su hipocresía.
Lo de buenos y malos puede cambiar.
Acaso muchos se creen en demasía aliviados. Muchos quizá, cargados con exceso.
Dejaos, pues, de malos y buenos, de culpas y de castigos.
La gran miseria que entristece al mundo, la vida vuestra que la puede aliviar: éstos son dos hechos, las dos grandes verdades que deberíais contemplar."
Constancio C. Vigil en "El Erial"
Así, no he de conformarme con contemplar, con compadecerme, o con quejarme de lo mal que está el mundo. Todos estamos llamados a hacer algo, todos, los buenos y los malos. TODOS. Estamos llamados a AMAR.
El otro día sentado con mi papá frente al televisor, me entró una mezcla de pena y rabia tan grande... es el efecto típico en todo caso de las noticias... tanto odio, tanta desesperanza, tanta oscuridad. Y hay una respuesta común del cuerpo, del espíritu y la mente: primero sentí rabia, ira, impotencia, "...que ganas de agarrar a estos weones a palos...!!, "la única solucion que veo, le comentaba a mi papá, es que se echen a toos estos mal nacidos...!! Luego estas emociones y sentimientos mutan, gracias al paso de los segundos y al filtro de la razón, en una pena enorme, en una desesperanza y una desilusión que lo inunda todo: "Dios mío... porqué tenemos que ser así los hombres??", "Porqué nos odiamos tanto?... Porqué?" Y luego, suele venir la conformidad, el consuelo o la esperanza... y siendo sinceros, a la luz de lo que es hoy el mundo, y como ha sido desde siempre, corrupto por "el tener", "tener cosas", "tener poder", "tener la razón", etc, es bastante difícil ser optimista y tener esperanza, y solo queda esperar que ese mundo oscuro no nos toque y pedir por aquellos que si les toca. Pero como este blog, se trata sobre el SI, y como Dios puso a mi lado a mi hermana llena de sabiduría, llegaron a mis oidos y a mi corazón palabras, más que de consuelo y de esperanza, palabras de trunfo:
"Piensan otros que la miseria no acaba por culpa de los malos.
Desde un principio ellos cobran esta culpa. Con el hacha o el veneno, con la hoguera o la guillotina, con la fulminación eléctrica.
Muchos reputados malos son menos feroces que ellos.
Sin la benignidad de la naturaleza, que todo lo disuelve y transfigura, la obra de éstos que se juzgan buenos rebasaría de la atmósfera. No habría montañas tan altas como las levantadas con los huesos de los malos; no habría ya sitio en el orbe donde apilar o enterrar tantos escombros humanos.
La maldad, empero, continúa. Ni la exterminarán, aunque conviertan el mundo en una cárcel y aunque enrojezcan con su bondad los mares.
Antes, pues, que poner tanto apremio en cobrar culpas, averiguad si es mayor la maldad del que sepulta vivos o la del que se pudre en la prisión; la del que arma la horca o la del ahorcado.
Mas los buenos que no matan y no roban, también tienen su parte.
Ellos ven la interminable caravana de la almas sedientas de placer. Ven como ahonda en el arenal el pozo de cada vida., en busca del agua que aplaca la gran sed. Y no ponen el agua que redime al alcance de las bocas cuya avidez hace llorar.
Pero hay quien sabe del manantial, sabe lo que todos buscan, sabe de la caravana que pasa junto a los buenos y sigue con su gran sed por el inmenso arenal.
Después de la última posta, cuando las horas del camello no andan, cuando el viajero se echa al suelo, y las arenas lo cubren, y la caravana sigue... hay quien todo lo mira. Y ve al malo, con el martirio que encubrió su falsa dicha; y ve al supuesto bueno, ahito de placer disimulado con su hipocresía.
Lo de buenos y malos puede cambiar.
Acaso muchos se creen en demasía aliviados. Muchos quizá, cargados con exceso.
Dejaos, pues, de malos y buenos, de culpas y de castigos.
La gran miseria que entristece al mundo, la vida vuestra que la puede aliviar: éstos son dos hechos, las dos grandes verdades que deberíais contemplar."
Constancio C. Vigil en "El Erial"
Así, no he de conformarme con contemplar, con compadecerme, o con quejarme de lo mal que está el mundo. Todos estamos llamados a hacer algo, todos, los buenos y los malos. TODOS. Estamos llamados a AMAR.
