
Estatico, rupestre y termodinamico. Afluente, repetido y desvariado. Salta y salta, espera tu turno, que llega la noche esparciendo rincones. Salta y salta, muerde el anzuelo y vive despierto despues del letrero.
Mil palabras encendidas caidas del cielo, iluminan la tierra por encima de todo, me recuesto y escucho como retumba el suelo y las palabras se quiebran formando silencio. Los trozos se agolpan a la entrada del reino, empujan y reclaman la salida del viento. Libertad libertad! Alegan las animas, que se encuentran con derecho a pedir la cabeza del dueño del tiempo.
Las palabras ya no hablan, lo olvidaron y ya no saben que decir. Las palabras se ahogan en su inutilidad y chapotean intentando gesticular. Ya no las entienden, estan desfiguradas y horribles, hediondas y deformes. Tal vez se salven unas cuantas.
La boca ahora solo come, y los dientes se mueven como pistones masticando desenfrenados. Todo se pierde y se deglute, como un hoyo negro, porotos y galaxias, ricota y meteoritos.
La boca ahora solo come, y ya no besa, no habla, no languetea estampillas ni hace puchero, no rie, no gruñe, no corta hilos, no gime ni grita... come... solo eso.
Y de pronto... todo acaba. Silencio y quietud.
Todo se apaga. Todo desaparece.
Off.
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