lunes 10 de enero de 2011

La Tierra y el Viento

La tierra bondadosa mira al cielo tratando de entender
Y el cielo envía al viento a soplar otra vez.
El viento sopla la tierra desnuda y la intenta despertar
La tierra sonríe confundiendo sueño y realidad
El viento besa con la boca tibia la silueta de la tierra
Y ésta se estremece sin saber cómo ni porqué
El viento trae a la lluvia intentando remecer
La tierra se siente húmeda y abre los ojos por primera vez
El viento se paraliza al encontrarse con los ojos de la tierra
La tierra florece, el suelo reverdece y los árboles crecen
Más el viento ha dejado de soplar, las olas han dejado de romper
Las nubes mueren sin llegar y los árboles no pueden hablar
La tierra sonriendo susurra al viento como nunca antes
Sus entrañas de fuego la han hecho hablar
El agricultor llora, su mujer lo abraza
La naturaleza en silencio levanta su rostro mirando al sol
La tierra se ha perfumado, los árboles han vuelto a hablar
Las olas a romper, el viento a soplar sin miedo a amar.

martes 9 de marzo de 2010

LEJOS

Es que existe una distancia y un tiempo que hace el deseo insalvable, es que está en un espacio donde mis manos no caben y mis pensamientos se atascan. Es que la media me sitúa en medio de un imperio incaico que no entiendo, y la voz se me cuela por entre la camisa sin entender la mitad de sus palabras. Es que está, pero pareciera no estar, porque se recoge con la marea de una noche que se adelanta a la mía, y cuando ella duerme, mi cuerpo recién despierta, y se queda imaginando lo terso de una piel que desconoce, y se queda dibujando una boca, sobre una boca que no existe. Y los peces dentro de mi boca deambulan por horas, buscando colores ajenos, colores turquesas de playas desconocidas, de una costa que está en su memoria y no en la mía.Ábreme esa puerta lejana que me permita encontrarte en el horizonte, a pesar de que no crea en horizontes ni en mañanas luminosos, porque con tu voz de mujer fugada, mi espíritu sueña con fragancias de fruta madura y con sabores dulces atados tus manos. Y hoy, antes de dormir, te recordaré, como una vieja conocida, a pesar de no saber de la miel de tus labios, ni el fragor de tus abrazos, porque simplemente me has quemado con el calor y la melodía de tus palabras, que me hacen creer en un mañana que pensaba para mi relegado y sólo para otros merecido.

lunes 18 de enero de 2010

Devuélveme mis alas






Lo que me fue concedido,
lo que me fue arrebatado,
lo que me fue prestado
y lo que me fue negado.

Devuélveme mis alas
este vaivén me mata,
me sonries y te vas
y cuando llego ya no estás.

Me abrazas y no te oigo,
me lastimas y no te reconozco
te miro y no te veo
te tomo de la mano y me quemo.

Devuélveme mis alas,
que no quiero olvidar,
ya no quiero dejar pasar,
ya no quiero evitar.

Devuélveme mis alas,
donde puta están,
necesito volar
ya no puedo esperar.

Necesito volar
por sobre todo,
sobre lo concedido, lo arrebatado,
lo prestado y lo negado.

Devuélveme mis alas,
me cansé de caminar
necesito tu abrazo
tu voz, tu despertar.

Devuélveme mis alas,
son mis pulmones, mis manos,
son mi hablar.

Devuélveme mis alas,
que mañana ya no voy a estar.


sábado 12 de diciembre de 2009

Presa


Me acercaba lento y sabía que ya me veía,
sabía que ya percibía el halo de mi respiración
y el olor de mi sudor.
De pronto, el leve movimiento
casi invisible, de una de sus orejas,
me dejaron paralizado,
apoyado sólo en tres patas,
aguantando la respiración y con esa sensación horrible,
de que esta también escaparía.
Su cabeza se irguió y miró por sobre mi, como si no existiera
preocupada de las amenzas más lejanas,
sin saber, o sin querer creer,
de que en el fondo yo tenía las mismas intenciones,
deseos y hambre
que los que estaban un centenar de metros más atrás.
Fueron eternos segundos,
hasta que volvió a bajar la guardia
y su cuello fino y terso volvió a inclinarse sobre la hierba tierna.
Por fin pude descansar en la pata que había quedado suspendida
junto con el tiempo y el espacio dentro de mi cabeza.
Di dos pasos más entre la hierba seca que se resquebrajaba
y que me sonaba más fuerte que lo habitual.
Volví a contener la respiración y cuando volví a inspirar
sentí su olor animal amplificado por la desesperación,
que se mezclaba con el aroma de la sangre que imaginaba hace horas.
Ya estaba a distancia, ya estaba en posición, ya estaba separada del grupo,
ella estaba distraida y casi esperando ser atacada.
Dudé.
Y volví a dudar.
Antes de que mi mente pudiera entramar la tercera duda,
mi cuerpo que estaba tensado como un arco, saltó casi sin mi consentimiento,
sentí la fuerte presión en los tendones de mis patas traseras al romper la inercia,
agache la cabeza y di el primer zanco.
Antes de terminar mi salida del silencio,
su cuerpo ya había girado,
y ella no había dudado,
comenzaba a escapar,
sin saber siquiera aun de que,
sólo motivada por ese instinto antiguo que fue forjado en sus genes,
a fuego de miedo y supervivencia.
mis patas se sentian sanas y mi cola más hábil que de costumbre,
balanceandome mientras aceleraba y mi mente dejaba de pensar,
mientras más velocidad ganaba,
más en blanco estaba,
como en un trance de sangre,
en una sed monstruosa y violenta,
ya no sentia nada,
solo fuego en las entrañas.

Ya estabas tan cerca
casi podia tocarte
pero temía de que si me estiraba y no te alcanzaba
no recuparaía el tranco y escaparías.
Esperé.
Cambiabas de dirección intentando desviarme
pero tu zigzagueo solo lograron acercarme
te lei, te leí mientras corrias, y tracé tu ruta mientras escapabas
sabía donde irías
y sabía que te atraparía

Fue como un paso largo
pero mis patas delanteras en vez de tocar suelo
se encontraron con tus ancas
y hundi las uñas en tu carne tierna
flexioné las patas y clavé mis dientes en tu espina
fue una mordida sucia que no tuvo efecto,
pero no te solté.
Perdiste el equilibrio y rodamos sobre la tierra seca y dura
y antes de que pudieras reaccionar
mis mandibulas ya se cerraban sobre tu joven garganta.

Sentía como el aire intentaba hacerse camino hacia tus pulmones
pero mis colmillos se cerraban y no lo conseguía,
tu cuerpo comenzó a retorcerse en espasmos violentos
que me exitaban aun más y me daban fuerzas aun mayores para apretar.

Tus ojos estaban cada vez más abiertos,
se que estabas ahi
escuchando mi jadeo
y oliendo tu propia sangre,
esperando que todo acabara
drogada por la asfixia y la persecución,
tus patas me pegaban los últimos golpes vivos
y me detuve en tus orejas...
que ahora, se veían distintas de más cerca.

Ahora estoy aquí
bañado en tu sangre
y comiendo de tu carne,
sabes que te deseaba a ti,
sabes que de entre todas, te elegí a ti.
Y sabes que de todas las muertes que te podrian haber sido concedidas,
ésta, fue la menos cruel.

QUE ESTÁS ESPERANDO!?


necesito ser redimido
necesito ser escuchado y perdonado
basta ya de hablar como si no estuviera aqui!!
ocupo mis manos como cántaros y no logro retener nada
mi memoria esta floja
mi cabeza empequeñece y mis pensamientos desaparecen
mirame a los ojos cuando te hablo!!
espero atento y concentrado el sonido del segundero
las imágenes son amargas y no las deseo
pero me violan, me obligan, me asfixian y me maldicen
esperame sentado mintras vuelvo!!
que cuando extiendo los brazos no encuentro nada y miento

lunes 21 de septiembre de 2009

HOY


Tanto que hablaste,

tantos libros necesitaste,

tantos años de los que te adueñaste,

te llegó la hora.


Te miro a los ojos,

sin miedo a quemarme,

y ya no te pido,

hoy te exijo...


Hoy,

te presiono

te arrincono

te enfrento

ya no esperaré más pacientemente

Hoy te grito:

¡¡¡¡ESTOY AQUI!!!!


Mírame!!!!

Tanto asco te doy?

Tanta repulsión te producen mis deformidades?

Tanta verguenza te da este bastardo que escupiste al mundo?


Pues, si tus palabras no son huecas

Si todos los siglos de promesas conducen a algún lado

Si esta mierda que soy explica algo..


Habla y actúa.

No mañana... HOY!

martes 1 de septiembre de 2009

No más Tregua


24 de Febrero


Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad: Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más.


De: La Tregua - M. Benedetti